12/8/12

¡Por fin el mar!

Vale, vale, quizá he tardado unos tres meses en ordenar el vídeo, pero es que mi ordenador me está boicoteando. Tuve que rehacerla un par de veces porque no me dejaba editarla. Pero ahí va, el primer contacto de Nora y Vela con el mar. La odisea tuvo lugar en Huelva y Dyc actuó de cicerone. Se lo pasaron los tres de miedo, y Juana y yo para qué contaros... Luego estaban tan cansados que ¡ni siquiera pedían comida!

¡Recordad! Hay que ponerse orejas para escuchar...

¡Os quiero, amigos!

3/4/12

In memoriam. Ron.

Hace una semana también se fue Ron, así que el cielo de los perros tiene que estar recibiendo a un gran perro. Quiero mandar a Juana y a primis un gran beso que ya les di, y dejarles estos recuerdos del perro más serio de la Historia de los perros; un tío responsable como ningún otro.

El vídeo es del día en el que yo llevé a Dyc a Sevilla y conoció a sus hermanos mayores. Y también les conocí yo, porque nunca les había visto.

5/8/11

In memoriam. Chusky.


Pues la noticia es muy triste, porque nos ha dejado Chusky, el Grande. Y quiero dejar aquí un par de recuerdos en su memoria. Que seas muy feliz en el cielo de los perris... y no te lo comas todo, Chusky, por favor.



3/8/11

¡Al agua, perros!

¡Por fin Nora ha descubierto que le gusta el agua!

Mira que le ha costado enterarse de que es un perro al que le gusta bañarse. El otro día, de repente, se fijó en que había un pescao y, hala, detrás de él. Y al meterse pues parece que se dio cuenta de que eso molaba. La pequeñaja, no, Vela seguía a Nora diciendo: "¡Sal de ahí, insensata, que te vas a ahogar, que es súper peligroso!"


30/3/11

El cacahuete


¡Hola, queridos todos!

En realidad, no es una nueva mascota, en sentido estricto... o sí. Bueno, es ¡el cacahuete! Ahí tiene 11 semanitas. ¡Es que es un cacahuete muy mono!

Todavía no se sabe si es cacahueta, pero la cabeza sí que es grande (ha salido a su tía Isa)

¡Os quiero, queridos!

29/3/11

El babua

... o el perro, que es como Daniela y Nicolás llaman a Nora. Nicolás hace mucho teatro cuando la ve, y pone una cara terrible de susto, y hace ruidos de estar pasando uno de los peores momentos de su vida. Pero te mira y se parte de la risa porque sabe que hace gracia.

Sin embargo, Daniela hace siempre todo lo posible por tocar a Nora; en el lomo, en el morro, en las orejas. Da igual, el caso es tocar al babua. Y Nora cada vez se deja más.

3/2/11

Las perras primas

¡El vídeo de Nora y Vela!

A ver, que me ha costado mucho tiempo hacerlo porque el ordenador fallaba más que una escopeta de feria, y no me dejaba hacer bien el vídeo, que me desaparecían las cosas y todo, y ha tocado formatearlo, y eso ha llevado una semana. Y luego he tendio que rehacer todo lo hecho para que, por fin, todos podáis verlo. Las dos locas en acción.

Ya veréis cómo lo que les sale es el instinto más primario, como a dos monstruos de la naturaleza. Pero, en realidad, se lo pasan bomba. Así que, mordisco con gusto, no duele. ¡Os quiero, amigos!

5/12/10

¡Ha llegado Vela!

¡Amigos, mis amigos!

Hace mucho tiempo que no escribo, porque como casi nadie me lee, pues ya ves, pero como Vela ya lleva un mesecito por estos lares, toca presentarla en sociedad. Almu y Ángel la adoptaron para evitar que fuera sacrificada y así ha pasado a formar parte de Ubagópolis.

Es hija de una teckel de pelo corto y una especie de pekinés blanco, pero ha salido muy guapa y muy teckel. Y, como perra Ubago, también ha visitado el parque Juan Carlos I (que por usufructo pasará a formar parte de mi patrimonio dentro de poco y si Gallardón me lo permite) junto con su prima Nora. Son un pelín brutas jugando, la verdad, menos mal que una por naturaleza propia y otra por enfermedad, ninguna abre la boca lo suficiente para hacerse daño. Porque son pero que muy trogloditas, las dos.

Bueno, amigos, mis amigos, tengo algún vídeo que subir, pero otro día.

¡Os quiero, amigos!

4/5/10

Unión de las mascotas Ubago

¡Amigos, mis amigos!

Hoy quiero aprovechar que la Unión de los Martínez de Ubago está teniendo un impresionante éxito para presentar a los demás Ubago una parte muy importante de esta rama Ubago Ugarte: los animales. De todo tipo. Ha habido patos, tortugas, pájaros... pero los fundamentales han sido, sin duda, los perros. Y de un tiempo a esta parte, los gatos. Son uno más de la familia. O, como en nuestro caso, cuatro más de la familia.

Los Martínez de Ubago de Madrid son ahora tres gatos y una perra: Viernes, Luna, Bruno y Nora. Entre los 9 años y los 11 meses. En agosto venderemos bolsitas de chuches de bicho para los visitantes.

En Sevilla tenemos cuatro perros y diversos gatos.

Ron, Chusky, Dyk y Maite

22/2/10

Al agua, patos

Amigos, mis amigos.

Este invierno me dio la sensación de que supe a qué tipo de caza se dedicaba Nora antes de que Luis la encontrara en casa de su "amiga" de Córdoba. Una noche, en el Juan Carlos I, tomamos un recorrido diferente al de los dáis anteriores y nos fuimos hacia...
hacia... hacia la derecha, hacia abajo. Y llegamos a un puente que pasa por encima de la laguna en la que están las casas de los patos. Y ahí es donde Nora se reencontró con el olor perdido. El olor a pato. Sólo quería saltar desde el puente a las casetas que ella podía oler aunque no las viera. Estaban allí. Los patos.

El caso es que hoy, que en Madrid llueve a cántaros, como en toda España, he decidido llevar a Nora al parque en un momento de lucidez solar. Y ha estado bien, porque no ha empezado a llover hasta casi el momento de entrar en el coche. Pero Nora ha visto cuatro patos. Sí. Patos. Y, ¿dónde estaban los patos? Lo habéis adivinado, amigos: en el agua. ¡Pues ahí que se ha ido Nora de cabeza! Al agua a por los pa
tos.

Qué escena, amigos, qué escena. Nora debía de pensar que era tierra firme cuando ha decidido comenzar la caza, porque se le ha puesto una cara de medio susto, medio sopresa al ver que se hundía y se mojaba; yo que sabía que se iba a hundir, pero no sabía si ella lo sabía y seguiría detrás de los patos y, claro, yo detrás de ella; y los patos que no sabían qué coño pasaba y que han debido depensar que quiénes eran esas dos idiotas que no sabían que uno se hunde en el agua si no es pato. Menos mal que Nora ha chapoteado hacia la orilla, que yo me he metido un poco en el agua para cogerla por las patitas y que los patos se han pirado en vez de venir a picarnos en el culo.

¡Os quiero, amigos!